lunes, 26 de octubre de 2015

"Hoy Empieza Todo" de Bertrand Tavernier (1999)


Hola: 

La película “Hoy empieza todo” deja a sus espectadores con una sensación de angustia ya que aun sabiendo que se trata de una película, hay algo que te hace creer que es la vida real. No hace tanto de los hechos que el director narra, se sitúa en los 90.

Simplemente, he querido realizar un pequeño análisis dentro de mi mente en base a lo que he sentido, a lo que me ha conseguido transmitir y al cambio que ha supuesto en mi forma de ver los problemas con los que los docentes se enfrentan a diario. No es algo que quede tan lejos ya que en pleno siglo XXI, se sigue viviendo una situación terrible en muchas partes del mundo. Nunca se escuchan noticias positivas acerca de éstos sitios, sino, todo lo contrario. ¿Cómo se encontrarán ahora? ¿A finales del 2014? Me informaré sobre ello.

A continuación, dejo un comentario crítico hacia la película “Hoy empieza todo”, desde el punto de vista de una joven estudiante de Magisterio.





FICHA TÉCNICA:

Título original: Ça commence aujourd'hui (Hoy empieza todo).
Año: 1999.
Director: Bertrand Tavernier

País: Francia.
Reparto: Philippe Torreton, Maria Pitarresi, Nadia Kaci, Didier Bezace, Veronique Ataly, Nathalie Bécue, Emmanuelle Bercot, Françoise Bette.
Género: Drama/Enseñanza/Infancia.
Sinopsis: La película “Hoy empieza todo” tiene como personaje principal a Daniel, un maestro y director de un parvulario de una zona marginal francesa. Daniel, lucha contra una situación desfavorable de desempleo, pobreza, ausencia médica, exclusión…. Los servicios de las administraciones son escasos para la alta natalidad existente en la zona.
Daniel y sus compañeros conviven a diario con familias que presentan diferentes situaciones sociales. Entre ellas existen casos extremos que no se encuentran tan lejos de la realidad, por muy triste que sea, durante los 90 el norte de Francia fue sacudido por el vandalismo, el paro y la pobreza.
Premios:
Año 1999: Festival de Berlín: Premio Internacional de la Crítica FIPRESCI, Mención de Honor.
Año 1999: Premios César: Nominada a Mejor Actor (Torreton).





Los profesores de las Escuelas Infantiles mantienen un contacto directo con padres, madres o cuidadores de sus alumnos durante la entrega y la recogida de los niños y niñas. 

En esos segundos o minutos, se produce un intercambio de impresiones que dejan ver algunas características sobre la situación familiar fuera de la institución.

En la película, las circunstancias familiares quedan al descubierto. Son los propios miembros los que cuentan su situación dejando ver que no son los únicos que viven de tal manera. A pesar de parecer necesitar una ayuda muchas de ellas se resisten a recibirla, creen que la forma en la que llevan los problemas es la adecuada ya que es la única manera de sobrevivir un día más. Esto provoca agresividad e inadaptabilidad social que pagan con sus hijos o con los niños que tienen en sus casas (sobrinos, primos…). Por este motivo, el papel de los profesores sea fundamental para estos niños. En el colegio se encuentran protegidos con sus amigos, con las canciones de los profesores, con la alegría de los juegos que hacen… Algunos de ellos no articulan palabra quizás desde que nacieron por la falta de comunicación entre los miembros de su familia.



Daniel, se desvive por estas injustas circunstancias aunque sabe que no puede lidiar con todos. Las ayudas de los Servicios Sociales no son suficientes, no dan abasto con tantos niños en desamparo. Las ayudas económicas que presta el ayuntamiento los padres se lo gastan en alcohol, supongo que para olvidarse de la situación en la que viven. Las casas que aparecen durante la película no están fuera de la realidad ya que se inspiraron en imágenes reales para decorarlas. Esas casas tienen mucha humedad para pasar un solo invierno, y sin luz, como mucha gente del distrito. Esto hace que las personas se vuelvan más frías. Además, debemos añadir la situación de desempleo existente. El desempleo es consecuencia de una época de guerra que deja la zona del Norte de Francia totalmente desierta, lejos de la industria minera y metalúrgica. Las tierras de cosecha que aparecen durante la película no están siendo utilizadas, en ningún momento habla del motivo, pero sí que es verdad, que se menciona la poca iniciativa de las personas.

Daniel se siente desbordado. El robo en el colegio para él es un duro golpe. Aunque parezca inentendible que niños de primaria sean capaces de robar y destrozar un colegio infantil al que acuden niños tan pequeños, debemos pensar que no tienen nada más de valor a su alrededor. En el colegio encontraron una cámara digital y un DVD que ni siquiera fueron capaces de cuidar, y aun habiéndolo cuidado, ¿A quién se lo iban a vender? Pero como espectadora, me vienen otras muchas preguntas: ¿Estos niños sienten el valor de algo? ¿Tienen algo que perder? ¿Vale algo su vida? ¿Conocen el cariño? Mi respuesta es no, para todas. Las calles muestran un aspecto oscuro, triste, sin vida. Las casas parecen no estar habitadas.

Bajo mi punto de vista, una buena ayuda sería que el ayuntamiento o quien sea, abra centros de ocio infantiles. Por unas horas, estos niños mantendrán su atención en sus temas de interés y podrán conocer lo que es la vida de un niño y cuáles deben ser sus preocupaciones. Sin embargo, representantes del Gobierno parecen saturados y muy poco preocupados ante la situación. Da la sensación de que les quieren dejar morir. Daniel exige atención a estas familias, quiere que alguien se ocupe de solucionar su situación y de hacerles cambiar: eliminar el alcohol de sus hogares, promover la participación activa en su sociedad, hacer que las madres se ocupen de sus hijos…

Otra problemática importante: la higiene. La higiene está completamente ausente. Se habla sobre la pediculosis y su imposible tratamiento. La normativa no les permite actuar sobre este problema y en sus casas tampoco lo hacen ya que aseguran que hasta sus familiares adultos tienen piojos. Son demasiadas cosas contra las que tienen que luchar Daniel y sus compañeros. Esto les desborda. Parece ser Daniel el único que cree en la posibilidad de cambiar la forma de vida de las personas. 



    Peleas con los Servicios Sociales. El personaje de Daniel expresa desesperación, agotamiento, inseguridad… sabe que nadie va a ayudarle hasta que aparece una mujer nueva que intenta cambiar la situación de su colegio. Poco a poco va viendo adelantos en los servicios prestados pero no son suficientes. Aun así, comienza a entender el duro trabajo al que se exponen estas personas. Su profesión tampoco es nada fácil, docentes y asistentes sociales deberían ir en consonancia y sin embargo, hasta el momento, solo habían peleado entre ellos. Estas peleas no dejan a Daniel en buen lugar como profesor y como director. Quienes están por encima de él no le tienen mucho cariño, no les gusta su afán de rebeldía.




El suicidio de la familia de su alumna Leticia hace que las ideas renovadoras de Daniel se derrumben. Tras enterarse del traumático hecho aparece con una actitud débil, cree que ha fallado.  Da la sensación de que ha perdido la esperanza por cambiar la vida de las familias, de sus alumnos.

Creo que esta película está pensada para no dejar indiferente a nadie. Parece un modo de suplica al Gobierno para solucionar la situación, un llamamiento a las personas, a los profesionales. Conseguir que toda Francia luche contra este abandono no es tarea fácil. El pueblo quedó muy agradecido al director Bertrand Tavernier por el trabajo realizado. Ellos mismos dicen que ha conseguido contar la situación real del pueblo y que a pesar de las escenas dramáticas, creen que es necesario que se sepa. 


Como conclusión decir que siempre hemos hablado de la pobreza de la enseñanza en algunas zonas, de la gente desgraciada, de los niños, del paro, de las familias que pasan necesidades, de los niños que habría que ayudar, pero siempre con palabras nunca con imágenes. Las imágenes deben estar ahí, no podemos quitárnoslas de la cabeza. Esta película lo consigue. Consigue adentrarnos en la vida de un docente y nos deja ver lo que él ve en su día a día.

En definitiva, desde nuestras casas podemos ver las situaciones vividas en la película como una exageración, uno de los extremos. Pero a pesar de creer que son casos puntuales, podemos encontrarnos con alguno o muchos de ellos. La comunicación familia-escuela es esencial para poder entender y ayudar a esos niños en los casos en los que se necesite una ayuda externa.

Debemos dar a niños y niñas la importancia y la atención que se merecen. Nunca más volverán a ser tan inocentes, tan alegres, tan agradecidos. Lo primero siempre debe ser el bienestar del pequeño. 







Maialen R. Uranga







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