martes, 20 de diciembre de 2016

Reflexión sobre el uso de las pantallas en edades tempranas


Hola: 


         En la entrada de hoy publicaré dos entrevistas realizadas a dos familias cercanas a mí sobre el uso que hacen de las tecnologías en cuanto a, en este caso, sus hijas. Para ello, cité a las dos madres (una porque es madre soltera y la otra porque el marido no podía) previamente avisadas del tema del que íbamos a hablar.

         Sus hijas Aitana y Natalia tienen 15 meses y 5 años. He elegido estas edades por la simple razón de separarlas de un extremo al otro de la educación infantil. Aitana aún no va a una escuela pero Natalia lleva desde los 6 meses dentro de la misma. 


Portugalete, 7 de diciembre de 2016. 16:30.
Maite, madre de Aitana de 15 meses:

Según nos sentamos a hacer la entrevista, declaraba entre risas Maite “cuando me dijiste para hacer la entrevista lo primero q pensé fue: si la niña tiene un móvil para ella sola, ¡y encima un Iphone!”. Con este comienzo daba por hecho que Aitana de tan solo 15 meses estaba a diario expuesta a por lo menos, una pantalla, así que comencé por ahí.

Ø ¿Para qué utilizas el móvil que me cuentas que es para uso exclusivo de la niña?

“Ese teléfono lo guardamos para ella porque es mucho más fácil dormirla. Normalmente lo tenemos al lado de la cuna y la tumbamos de costado para que mire el video del youtube y se quede dormida. Suelen ser videos de canciones populares. La verdad es que si la quitamos el móvil se desvela así que la mantenemos atenta a los videos hasta que ya la pesan demasiado los ojos.”

Ø ¿Es capaz de manipularlo?

“Ella si quiere cogerlo pero no la dejamos, la decimos que solo podemos ponerlo nosotros. (En bajito confiesa) Si se lo dejo lo tira y me lo rompe, ya lleva dos, asique no se lo dejamos.”

Ø ¿Cuál es el primer momento del día que Aitana es colocada delante de una pantalla?

“Por la mañana, mientras limpio como no va a la guarde la pongo la tele el canal de dibujos y se queda tranquila mirando así puedo hacer algo. Cuando eres madre no tienes tiempo ni para ti.” 

Ø ¿Siempre ve la televisión sola?

“No. Por la noche antes de cenar la ve con Jorge mientras preparo la cena.”

Ø Es decir, ¿tú personalmente, no has visto los programas infantiles que Aitana ve?

“La verdad es que no, algunos un poco para enterarme de quien es cada uno pero Aitana es muy pequeña todavía, la pongo programas normales del canal infantil no creo que les pongan cosas malas. También suelo dejarla viendo Baby Einstein.”

Ø Cuando Aitana crezca ¿habéis pensado cómo vais a planear el uso de las pantallas?

“La verdad es que no, pero su tío ya quiere comprarla una tablet, dice que puede desarrollar altas capacidades con un programa. La televisión en mi casa se ve poco porque nunca estamos, ella no me preocupa. Las pantallas que me preocupan son los portátiles, tablets… todo lo que tenga acceso a internet, eso lo voy a llevar mal cuando vaya teniendo curiosidades con los años.”

Mi primera conclusión es clara: son utilizadas para distraer cediéndole al entretenimiento por pantalla el 100% de la atención de su hija con tan sólo 15 meses. Probaré con un niño o niña más mayor.


Santurtzi, 11 de diciembre de 2016. 12:00.
Luz, madre de Natalia de 5 años.

Ø ¿Natalia manipula pantallas?

“Si. Tiene una tablet con juegos, fotos y videos que ve cuando quiere.”

Ø ¿Sabe utilizarlas a la perfección entonces?

“Desde muy pequeña desbloqueaba los móviles y si te veía a ti hacer algo lo repetía ella. Era muy gracioso verla. Así que decidimos comprarle una tablet para ella y que así tuviera sus fotos guardadas, las canciones que le gustan para bailar… ya sabes, cosas de niñas.”

Ø ¿Por lo tanto está totalmente bajo vuestro control lo que Natalia puede ver y hacer no?

“¡Por supuesto! Para entrar en internet necesita clave y ella no la tiene. Nosotros nos descargamos los videos que ella quiere y se los metemos en la tablet. Obviamente, no tiene el facebook ni whatsapp ni nada descargado, únicamente juegos, fotos y videos.”

Ø ¿Tiene un tiempo limitado para su uso?

“También. A mí me parece que está bien que desarrolle la capacidad de utilizar y entender las tecnologías porque es la generación que la ha tocado vivir. Pero pienso controlarle su uso y enseñarla a utilizarlas siempre. No podemos cerrarles los ojos, repito, es la generación que les va a tocar vivir. Hay madres que se asustan y no les dejan a sus hijos e hijas sus teléfonos móviles y hay quienes les dejan el móvil y les da igual lo que hagan, yo para eso me considero moderna, quiero que aprenda y que las pueda utilizar para ganarse la vida. Ya me he enterado que hay cursos de robótica para niños (bromeaba).”

Ø ¿Cuánto tiempo pasa ella con la tablet?

“La dejo después de comer. Cuando recojo todo, nos sentamos un rato en el sofá antes de salir al parque o a dar una vuelta y mientras yo veo un poco la televisión ella está tumbada enseñándome sus fotos y las de sus amigas. El resto del día no ve ni la televisión.”

Ø ¿Por lo tanto, estás a favor del uso de las pantallas tanto en la escuela como en el entorno familiar?

“Creo que la tecnología nos ha dado muchas cosas buenas, por lo tanto quiero que ella aprenda de ellas y aprenda a usarlas. Yo en casa haré todo lo que esté en mi mano para que ella no pase tiempos excesivos delante de ordenadores o televisores. Pero el trabajo más importante lo tienen que hacer en la escuela. Tienen que utilizarlas para atraer la atención de los niños y que vayan contentos a la escuela, y a la vez, enseñarles a usarlas de manera correcta. Es el futuro.”

     Ø ¿Sabes si en la escuela las ha utilizado o las ha visto?

“En la Haur Eskola les ponían Mickey o peppa pig a la hora de comer. Después para enseñarles los temas pues en vez de enseñarles animales de juguetes les ponían imágenes. Y para las clases de inglés para poner canciones también las usaban. Cuando entró en la ikastola a los 3 años no sé, a mi me dio la sensación de que a penas las usaban, cosa que por otro lado me alegra, porque son edades para jugar con personas y con objetos.”

Ø ¿Confías en que las escuelas trabajen en ello?
“Creo que la cada vez somos más conscientes de que esta va a ser la nueva generación de este país y que tienen que aprender a utilizarlas y a aprovecharse de sus beneficios porque yo confío en que los tiene, a mi me ayuda a trabajar.”

            Con esta última reflexión de Luz, di por finalizada la entrevista. La verdad es que dió en el clavo. Había que enseñar a los niños y niñas a utilizarlas por su bien, porque las ciencias tecnológicas no van a parar, o por lo menos eso parece. Ha crecido a una velocidad de vértigo en los últimos 20 años. Yo misma lo he vivido.

          Hasta yo he conocido tener que levantarme a cambiar de canal y que la mitad no se vieran. He conocido el teléfono de casa de la abuela que no sabía ni utilizarle. El primer móvil de mi hermana mayor que era como un ladrillo. He comparado su querida maquina de escribir con mi primer ordenador. Su cinta de caset con mi MP4. 

          Esto me ha llevado a pensarme qué uso le he dado yo durante mi vida a las pantallas y el que le doy en este momento:

          Mi primer móvil me lo compró mi abuela con 12 años, desde entonces, no ha habido un año de mi vida en el que haya estado incomunicada. Desde la tarjeta prepago hasta mi tarifa sin límites actual que incluye internet por supuesto. El móvil únicamente lo utilizaba para comunicarme con mis amigas, ahora, lo utilizo absolutamente para todo (trabajo, familia, redes sociales, para pagar, para hacer devoluciones, denuncias, pedir cita en el medio, etc). 

        Mi primer ordenador fue cuando empecé al instituto aunque lo utilicé más para chatear que para otra cosa. Hoy en día sí que hace su uso. Lo utilizo para trabajo, estudios, explorar curiosidades, escribir este blog... 

       Al aparecer las tablets y estas cosas una siente la necesidad de comprarse una pero luego pensé, ¿para qué? Tengo portátil que tiene una pantalla más grande para cuando necesito pasar un largo rato frente a ella y el móvil para las pequeñas cosas, ¿para qué quiero otra más?  E de decir, que tengo televisión en mi cuarto si, una que me regalaron con 14 años pero en mi caso, la televisión no es mi punto fuerte, para ver películas y poco más. 

      Creo que no hago un uso excesivo de las pantallas en mi vida cotidiana más que para lo que me siento obligada. Tener conexión a internet disponible se ha convertido en una manera muy cómoda y sencilla de obtener información en cualquier momento. Sin olvidar, que la mensajería instantánea ha sido el gran invento que nos ha absorbido por completo. Desgraciadamente, el uso de los servicios de mensajería no son correctamente utilizados y otros miles de medios de comunicación que pueden ser verdaderamente perjudiciales en diferentes circunstancias. 

    Desde la escuela, debemos enseñar a los niños y niñas que se pueden utilizar las pantallas y que las tendrán que utilizar hasta para estacionar en un parking, pero que hay que utilizarlas con precaución. Y en edades de instituto, sería muy importante trabajar las relaciones que se establecer de manera cibernética para que los alumnos y alumnas puedan defenderse ante un agresor por internet. 





    Hablaremos más sobre las tecnologías de la información y la comunicación durante este curso. Gracias por leerme. 






Maialen R. Uranga
EHU-UPV Vitoria-Gasteiz
2016/2017









miércoles, 6 de enero de 2016

Incidentes Críticos en Educación Infantil



¡Hola de nuevo! 


Como bien os dije, esta entrada tratará sobre los protocolos de actuación usados en la docencia para solventar las diferentes situaciones que puedan darse en la vida de nuestros alumnos y alumnas. En edad escolar, son muchos los comportamientos que los niños y niñas aprenden y como consecuencia, representan. El docente siempre deberá estar preparado para asumir las dificultades de las vivencias de sus alumnos y alumnas y así, trabajar conjuntamente con las familias para conseguir el completo desarrollo del pequeño o de la pequeña.

Los más difíciles de tratar son los procesos de duelo. Desgraciadamente, a lo largo de nuestra experiencia profesional nos vamos a encontrar con diferentes circunstancias. Se podría decir que en Educación Infantil es más fácil tratar estos temas por la temprana edad. Pero siendo claros, es la etapa más importante para su desarrollo socio-afectivo y problemáticas como ésta deben ser tratadas con la delicadeza y la dedicación profesional que merece. 

Los docentes deberán estar preparados en cualquier nivel de la educación para saber actuar ante las diferentes características del alumnado. No es igual el trato con un niño o niña de 8 años o con un alumno o alumna de 22 años. Pero sí que existen características comunes: en ambos casos, el profesorado debe estar preparado para tratar dicho tema y seguir el protocolo adecuado en torno a faltas de asistencia, comportamientos, reuniones familiares... 

A continuación, expongo un caso real que casi un año después, sigue estando presente en la vida de los involucrados y siguen recibiendo atención especializada, más allá de los docentes implicados. 






INCIDENTE REAL:


Laura tiene 8 años y hace 18 meses nació su hermanito Lukas. Ambos viven con su padre y su madre en una zona rural pero solo Laura asiste al colegio. Se encuentra en 3º de Primaria. Una mañana de febrero el centro recibe una llamada de un familiar de la madre de Laura; su hermano Lukas ha fallecido por atragantamiento. Además, nos comunica que irá una vecina a recoger a Laura y la llevará a su casa hasta que los padres se encuentren en condiciones de atenderla y contarla lo sucedido. 

Para Laura, la llegada de su hermano había sido algo maravilloso. En clase, desde que su madre la dijo que estaba esperando un hermanito, se ha mostrado encantada con la idea y se lo ha contado a sus compañeros como una gran noticia. Después del nacimiento del pequeño, cada vez que venían a recogerla con él, corría hasta el cochecillo a besarlo y abrazarlo y se lo enseñaba a todos sus amigos y amigas. Simplemente, le encantaba tener un hermano, lo sentía como algo suyo. 

Los profesores aterrados ante la noticia se pusieron manos a la obra. Obviamente, al día siguiente, Laura no fue a clase pero su padre llamó. En esa llamada, contó cómo se lo habían contado a la pequeña y pedía consejos para afrontar la situación de una manera correcta. Sus palabras fueron: "Se me va de las manos esta situación. No sé qué tengo que hacer."

Lo primero, era preparar a los compañeros y compañeras para que supieran como hablar con Laura, qué decirla, qué no decirla para no hacerla daño... No fue un tema fácil de hablar con niños y niñas de tan sólo 8 años. Algunos ya habían sufrido alguna pérdida (abuelo, mascota, tío...) pero la mayoría no sabían lo que eso significaba y se complicaba más teniendo en cuenta de la dramática situación del fallecimiento.

Laura estuvo 2 días sin ir al colegio, después fue fin de semana y para el lunes los psicólogos que habían tratado el duelo con ellos les recomendaron una vuelta a clase inmediata, vuelta a la normalidad. En el colegio ya estaban avisados y los profesores tenían todo preparado:

Se había establecido un protocolo de actuación para trabajar con Laura la pérdida de su hermano. Se exigía un proceso de observación para detectar posibles cambios en el comportamiento de Laura. Para la sorpresa de todos, Laura hacia como si nada hubiera pasado. 

Al llegar a la escuela, sus amigas más íntimas de clase la acogieron con mucho cariño diciéndola que no iba a estar sola en clase y que la querían mucho. Laura se dejaba querer pero unas horas después se mostró reacia a las muestras de cariño contestando mal. "¡Ay! ¡Déjame en paz ya!" le dijo a uno de sus compañeros de aula. 

La misma mañana, tanto Laura como su padre y su madre hablaron por diferentes vías con la psicóloga del centro y por la tarde hubo una reunión extraordinaria con el profesorado implicado para planificar la observación que se iba a llevar a cabo y durante cuanto tiempo. 


En esa reunión se decidió lo siguiente:

¿Qué se iba a observar? En términos generales, lo que querían observar eran comportamientos poco habituales en ella: pérdida de atención, imposibilidad para resolver conflictos, conductas manifiestas… 





¿Qué unidades de medida se iban a utilizar? La psicóloga del centro aconsejó utilizar unidades de frecuencia puesto que Laura, en la situación en la que se encuentra, sí que va a tener conductas desordenadas pero la importancia está en no dejar que esa conducta se interiorice y se tome como rutina. 

¿Con qué se va a observar? Se utilizarán tablas para el registro similar a la siguiente:
                                            
            



Nunca
A veces
Siempre
Contesta cuando le preguntan qué tal está




Juega simbólicamente con muñecos




Responde agresivamente a las preguntas sobre su familia




Responde a preguntas sobre cómo murió su hermano




Habla de lo sucedido




Pregunta al docente dudas sobre lo sucedido




Técnicas para la resolución de conflictos




Pierde atención






¿En qué situación? Se observará durante los momentos de ocio, tanto en el tiempo de recreo como en actividades dinámicas que se realicen dentro del aula.

¿Quién o quiénes van a realizar la observación? La observación es tarea de los docentes, por lo tanto la realizarán el tutor o la tutora del aula, el profesor de educación física y la profesora de música puesto que entre ellos se desarrollan más actividades dinámicas.


Esta tarea irá conjuntamente realizada con la psicóloga del centro que se reunirá con Laura tres veces por semana durante los próximos 4 meses, y la constante anotación de sucesos que irá desarrollando el tutor o la tutora del aula.

El centro, en todo momento tiene que estar en contacto tanto con la familia como con los profesionales que trabajan el proceso fuera del centro. En muchas ocasiones, serán los profesionales particulares quienes dirán cómo trabajar la situación en el aula. Desde la escuela sólo queda observar y mantener informados de cualquier cambio en el desarrollo de Laura. 

Puesto que en 4 meses se terminaba la jornada lectiva, los profesionales implicados en el desarrollo de Laura se reunían cada dos semanas e intentaban sacar conclusiones de los datos obtenidos para realizar posibles cambios en la planificación. Ha pasado casi un año y el trabajo no ha terminado. Al inicio del siguiente curso los nuevos docentes involucrados también tuvieron varias entrevistas con los padres y reuniones con el anterior equipo para conocer a la perfección la circunstancia y poder seguir trabajando con Laura.

Las entrevistas realizadas al padre y a la madre de Laura se separaban en dos rasgos: de tipo conductual y de tipo académico. En cuanto a los comportamientos conductuales era la psicóloga quien trasladaba la preocupación a los padres y trabajaba conjuntamente con ellos para reconducir el comportamiento. Y las cuestiones de tipo académico las trabajaba el tutor o tutora del aula con los familiares. Entre ambos equipos, el único objetivo a conseguir era propiciar un desarrollo emocional e intelectual acorde a la edad y a las características de Laura. 




A mi parecer, no se puede establecer un registro continuo sin que sufra cambios. En procesos difíciles para momentos de la infancia como es un proceso de duelo y resultando ser traumático para la familia al completo. Un accidente llega por sorpresa y un docente debe estar preparado para atender en primer lugar, al alumno o alumna y en segundo lugar, para poder guiar a las familias en situaciones tan poco previstas como puede ser la explicada. Ante todo, establecer un vínculo de confianza con la familia que hará la comunicación más fluida y enriquecedora para la relación familia-escuela.






¡Gracias!




Maialen R. Uranga












miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Cómo comunicarte con las familias de tus alumnos y alumnas?

Hola de nuevo! Perdón por la escasez de publicaciones, me disculpo diciendo que es por motivos laborales que tal y como está el país es una buena noticia. 

      Aprovechando la posesión de este Blog dedicado a la educación, intentaré abordar uno de los temas que preocupa a todo docente, la comunicación con la familia. La relación que se establece entre la familia y los profesionales de la Educación Infantil es muy importante a lo largo de toda la etapa. La comunicación permite el intercambio de criterios, opiniones y experiencias siempre en beneficio de los niños y niñas implicados.



 En función de la frecuencia y los instrumentos utilizados podemos diferenciar entre la comunicación diaria y la comunicación periódica. La comunicación diaria ocurre por ejemplo, en los comentarios informales que se hacen en la entrada o la salida de los pequeños del centro, mediante el tablón de anuncios o mediante la agenda infantil. Pero esta vez, nos centraremos en la comunicación periódica, en las reuniones con padres y madres concretamente.

Educadoras y educadores convocarán periódicamente a los padres y madres para tratar asuntos puntuales. Esta comunicación se lleva a cabo a través de diferentes instrumentos como las entrevistas, los informes o las reuniones.

Se suelen hacer dos entrevistas individualizadas por curso: una previa al inicio del curso escolar y otra cuando el curso está ya avanzado. En la entrevista previa se recogen datos personales, familiares, historial educativo… En la de seguimiento se tratan todos los aspectos particulares del niño o niña y se informa de su proceso y adaptación. De manera extraordinaria también podrían convocarse otras reuniones convocadas tanto por la familia como por el propio centro. 

Los informes son documentos que se entregan a las familias de forma individual en los que se indica los progresos del niño o la niña. Cada centro establecerá la frecuencia de los informes, unos entregan dos a lo largo del curso escolar y otros uno cada trimestre. Se entregan personalmente en mano aprovechando el momento de recogida del niño o niña.

 Las reuniones son esencialmente informativas pero también permiten la participación a través de un apartado de ruegos y preguntas que debe figurar en cualquier convocatoria. La mayoría de los centros llevan a cabo una reunión al comenzar el curso escolar. En ella se presenta al equipo educativo, se informa de la normativa de funcionamiento del centro y se explican cuales son los cauces de participación y comunicación con el centro. También se informa del proceso de adaptación, se explica la programación prevista del aula, de fiestas y de salidas fuera del centro entre otras.

Empezaremos por el principio: ¿cómo se debe notificar una reunión? La convocatoria debe ser enviada con tiempo, unos 3 o 4 días antes, para que todas las personas que quieran asistir puedan organizarse su tiempo así como notificarla adecuadamente, en el caso de la reunión de inicio de curso se mandaría por correo. En la notificación deben quedar claros los temas que se van a tratar en la misma y programarla teniendo en cuenta que el horario no coincida con los horarios laborales más habituales. Nunca debe faltar un teléfono de contacto para posibles aclaraciones. 

En cuanto a los contenidos, hay que preparar el orden y la profundidad con la que se espera tratarlos. También será necesario prever posibles preguntas que puedan hacer los participantes y tener respuestas preparadas. En el caso de la reunión de padres y madres de inicio de curso son muchos los temas a tratar y se deberán tratar en un tiempo estimado de 40-45min máximo. 

Un ejemplo de reunión de inicio de curso en un aula de 1 a 2 años:

  • A la entrada de los padres y madres, el aula debe estar perfectamente condicionado para la ocasión y se controlará la asistencia a menudo que van entrando de una manera natural. En cada mesa, se colocará un resumen de la sesión que se va a realizar en el que se especificará la fecha del acontecimiento, el motivo de la reunión, los temas a tratar y los agradecimientos por la asistencia, los permisos que deberán firmar, el calendario escolar, la agenda infantil… Toda la información que queramos que posean las familias para estar correctamente informados. 
  • Se comenzaría presentando al equipo docente y determinando las oportunidades de comunicación existentes en el centro asegurando una completa atención a las necesidades de las familias. Y después, se realizará  una pequeña introducción de los temas que se van a tratar. Se aprovechará el momento para aclarar que al final de la reunión se dejará un espacio de ruegos y preguntas para solventar cualquier tipo de duda grupal o para concertar una entrevista individual. 
  • En esta reunión se trataran los siguientes temas: periodo de adaptación, programación del curso, utilización de la agenda, calendario escolar, material a entregar y se firmarán los permisos necesarios.

  1. En primer lugar, hablaremos del periodo de adaptación (cómo se va a llevar a cabo el ingreso de cada alumno o alumna, cómo podrían variar los horarios en caso de una mala adaptación…). En este caso hay que dejar claro que cada caso se tratará de manera individual para conocer las posibilidades de compaginar los horarios laborales de los padres y madres con ese periodo de adaptación. Por lo que, simplemente, se explicará el plan establecido y por qué se ha decidido así siempre utilizando un lenguaje formal con palabras entendibles por personas de fuera del gremio de la educación 
  2. En segundo lugar, se explicará la programación establecida para el curso dependiendo de la edad de los alumnos y alumnas en cuanto a sus características. Se hablará de la metodología utilizada y se intentarán aclarar todas las posibles dudas. En Educación Infantil y teniendo en cuenta la variedad de edad que puede existir en una misma aula, se debe mostrar una actitud de responsabilidad en satisfacer las necesidades individuales de cada niño o niña, en resumen, demostrar a los padres y madres la capacidad de los maestros implicados.
  3. En tercer lugar, se explicará el funcionamiento y la correcta utilización de la agenda infantil. Cómo se debe rellenar, cuándo se debe rellenar, compromiso por parte de las familias de consultarla y utilizarla, etc.
  4. Otro de los temas a tratar podría ser el calendario escolar y el horario normalizado de entrada y salida siempre teniendo en cuenta que puede haber excepciones acordadas. En el caso de tener transporte escolar como puede ser en el segundo ciclo, es uno de los temas que más preocupa a las familias por lo que será un tema hablado y cuestionado y se entregará información impresa completa sobre horarios, paradas, festivos…
  5.  Se puede aprovechar la reunión para comunicar el material necesario en el aula como pañales, bata, ropa de cambio, etc. También se entregarán los permisos correspondientes para el curso como los derechos de imagen o para realizar salidas establecidas.
  6.  Tras hablar de todos los temas elegidos anteriormente, se dejará a los padres y madres explicar sus dudas o sus propuestas para el curso sabiendo diferenciar los temas grupales y los individuales y no es conveniente establecer una conversación formal con una familia en ese momento, será preciso convocar una entrevista en otro momento para tratar el tema. Se agradecerá la asistencia y se despedirá a los asistentes.


Este podría ser un ejemplo de temas a tratar en una reunión de inicio de curso. Se recomienda la preparación de un power point para amenizar este cara a cara con los padres y madres y conseguir su atención y como ya he dicho, nunca debe excederse de los 45min ya que podría resultar pesada. Teniendo en cuenta el horario se deberá condicionar un espacio y un personal para encargarse de los hijos e hijas mientras transcurre la reunión, o especificar la no asistencia de infantes.


Tras la reunión siempre se realizará un registro de la misma, especificando quienes no han asistido para ponerse en contacto con ellos y ellas, una pequeña valoración del encuentro, los temas tratados, las conclusiones sacadas, los acuerdos alcanzados y las posibles aclaraciones que hayan quedado sin tratar.


    En este tipo de reuniones, las mayores inquietudes de los padres y madres los expondrán ellos mismos, es decir, se debe tener claro todos los temas que se deben hablar y se dejará que sean ellos quienes expresen cuales son los temas que más les preocupan invirtiendo más tiempo en dichas cuestiones.

    Después de la parte teórica, toca la práctica. Ante todo, amenizar el encuentro mostrando actitud y mostrando el dominio de la sesión. Esto, como todo, se consigue trabajando muy bien la sesión antes del día indicado y sin tener miedo a los primeros encuentros.

     Para la siguiente entrada estoy preparando un ejemplo de incidente crítico en un aula de 2 años y su posible actuación para solventarlo. La labor docente va más allá del simple hecho de dar clase y un buen docente debe estar preparado para cualquier situación que se pueda dar: procesos de duelo, llegada de un nuevo hermano o hermana...

     Sin otro particular, me despido. Gracias por vuestra atención. 




Maialen R. Uranga